Las infusiones en el embarazo pueden jugar un papel importante para mejorar algunas molestias. Algunas tienen efectos sedantes, relajantes, para los procesos digestivos, ardores de estómagos y naúseas.

Pero ¿qué pasa con la manzanilla?
La manzanilla es una infusión muy común que además puede ayudar a mejorar los procesos digestivos, relajar y tranquilizar, aliviar las náuseas y los gases, entre otras ventajas. Pero ¿se puede tomar manzanilla en el embarazo?

La manzanilla no se recomienda en el primer trimestre del embarazo ya que puede relajar el útero y dar lugar a un aborto espontáneo.

Lo cierto es que no se ha demostrado que produzca daños en el feto ni que afecte al bebé, pero de hacer una recomendación es que se evite durante el primer trimestre ya que aunque puede aliviar dolores puede traer consecuencias no deseadas, y no siendo algo que realmente se necesite se debe evitar. No hay nada que indique que, pasado el primer trimestre del embarazo, se deba prescindir de la manzanilla.

Existen muchos consejos que la recomiendan porque es antiespasmódica, digestiva, antiinflamatoria, hipnótica y antiulcerosa péptica.

¿Qué debo hacer entonces, es buena o mala la manzanilla en el embarazo?

Debido a que existen muchas opiniones, aunque la más aceptable puede ser que no se recomienda en el primer trimestre y mucho menos en una cantidad abundante, ¿qué se debe hacer? Sencillo, hay que preguntarle al médico si se puede tomar o no, aunque en caso de dudas lo mejor es no hacerlo. La manzanilla alivia males pero no los quita, se puede vivir con algunos dolores pero no con los de un aborto espontáneo. Puede ser el médico quien, visto el caso, ofrezca la mejor recomendación en ese caso, al igual que otras infusiones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 

Ver tambien

Se precisan mayores requerimientos nutricionales durante la lactancia

La desnutrición materna afecta significativamente al volumen de leche y a su composición e…