Al principio, a no ser que seas una madre experimentada, te sobrevienen miles de dudas, y te sientes insegura de saber proporcionarle al bebé los cuidados básicos que requiere. Nuestro hijo nos parece frágil y desvalido. Tenemos miedo de que se nos caiga o que le provoquemos una luxación en un brazo al bañarlo. Tranquila, tu instinto de madre te ayudará, no obstante te presentamos una relación de los cuidados básicos para tu bebé.

  1. Para tomarlo en brazos. Cuando quieras coger a tu  bebé  recién nacido en brazos hazlo lenta, suave y pausadamente. Hasta que no pase el primer mes  de vida no tendrá control sobre su cabeza, por lo que los músculos de su cuello están sin fortalecer, por ello tanto al levantarlo como al acostarlo debes poner una mano sobre su nuca, evitando de esta manera que se le vaya la cabeza hacia atrás.
  2. Para caminar con el bebé en brazos. La mejor forma de andar con el bebé es apoyando su cabeza en el antebrazo, una vez doblado el codo e inclinándolo hacia arriba. El resto del cuerpo del bebé se apoyará sobre el brazo, con la muñeca rodeándolo para sujetarlo. La otra mano la colocaremos sobre el culete y las piernas. A partir de los cuatro meses, la musculatura de su espalda está totalmente desarrollada, por lo que podremos sujetarlo en otras posiciones, aunque sigue siendo recomendable sujetarle la cabeza. Si quieres que se distraiga puedes colocarlo sobre una de tus manos mirando hacia el frente y con la otra mano puedes sujetarle el cuerpo a la altura de la barriga para que no se venga hacia delante.
  3. En los cambios de pañal. Habrás comprobado como las matronas toman a los bebés para cambiarlos sin ningún miedo a que les ocurra nada. La experiencia te llevará a hacerlo igual de rápido y sin que les hagas daño. Sólo tienes que tener en cuenta algunos detalles como tener todo preparado antes de iniciar el cambio, colocarlo en una superficie dura con protección donde no pueda resbalar y caer y sobre todo que tus manos y las toallitas no estén muy frías.
  4. Evita pulseras y anillos. Al principio es imprescindible que te retires anillos y pulseras con las que puedas arañar su suave piel, así como mantener tus uñas lo más cortas posibles.
  5. No uses pañuelos y mochilas hasta que no sostenga su cabeza. Las mochilas portabebés pueden resultar muy cómodas pero debes tener la precaución de no utilizarlas hasta que el bebé no tenga los tres meses, en los que los músculos de su espalda y cuello sean más fuertes. Ahora que se han puesto muy de moda los pañuelos para sujetar a los bebés, ten en cuenta que no sirve cualquier tipo de tela. Debe ser las que ceden en dirección diagonal, de lo contrario la tela podría romperse y caer el bebé al suelo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here