Sobre los 6 meses o incluso un poco antes, siempre teniendo en cuenta las necesidades y preferencias del bebé, se pueden incorporar nuevos alimentos a la dieta del bebé. En principio se empezará con alimentos blandos para posteriormente ir pasando a alimentos más sólidos hasta que la alimentación sea completamente normal, pero para ello se va a necesitar un tiempo.

Con respecto a la preparación de los alimentos se debe hacer al momento y además en unos horarios predeterminados para que se acostumbren a comer a la misma hora. No se debe poner sal a la comida.

El bebé puede tocar los alimentos si lo desea, para ir familiarizándose con ellos, se le puede dar de beber agua mineral sin gas o agua hervida (dejando enfriar) y debe tener un protector para no mancharse.

Puede empezar comiendo frutas como naranjas, plátano, peras o manzanas, todo ello primeramente en algún puré o papilla. Las verduras que se pueden hacer en puré o papillas en principio pueden ser zanahoria, calabaza, calabacín, puerros o acelgas.  El aceite debe ser de oliva virgen y en crudo.

La carne y pescado se pueden cocer al vapor o hervir, y después triturarlos muy bien, se pueden empezar a introducir a los 8 meses aproximadamente. Existen otros alimentos que se pueden ir incorporando poco a poco, así como existen también cereales especiales para bebés.

Con respecto a la alimentación de los bebés es algo a lo que se puede prestar atención pero muy sencillo, ya que poco a poco se van incorporando alimentos según el bebé se vaya acostumbrando. Si no le gusta comer ciertos alimentos se les pueden preparar con buena presentación para que quieran comerlos.

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